¿Afecta a la respiración la desviación del tabique? Explicación de expertos y formas de mejorar
Principales síntomas y efectos de la desviación del tabique
Síntomas frecuentes de la desviación del tabique
- Congestión nasal: el síntoma más frecuente, en uno o ambos lados. La desviación del tabique estrecha una o ambas fosas nasales, afecta al flujo de aire y causa sensación de taponamiento. La congestión afecta a la fluidez de la respiración, sobre todo durante el ejercicio, lo que a su vez afecta al rendimiento deportivo.
- Por ejemplo, un jugador de baloncesto puede necesitar respirar por la boca más a menudo durante un partido por la congestión, lo que reduce su resistencia y afecta a su rendimiento.
- Dificultad para respirar: cuando la cavidad nasal está deformada y el aire no circula bien, respirar cuesta. Una desviación grave del tabique puede causar dificultad para respirar, sobre todo durante el ejercicio o el sueño. Respirar mal afecta directamente al aporte de oxígeno durante el ejercicio y reduce la resistencia.
- Ronquidos: el aumento de la resistencia nasal puede causar mala respiración y ronquidos. La congestión por desviación del tabique hace que la respiración sea menos fluida durante el sueño, lo que puede provocar ronquidos. Roncar a largo plazo no solo afecta a la calidad del sueño, sino que puede llevar a apnea del sueño y afectar a la salud.
- Sangrado nasal: la mucosa en la curva del tabique se reseca, se agrieta o se irrita con facilidad, lo que causa sangrado. La desviación del tabique hace que la mucosa sea fina y frágil, y sangre fácilmente por sequedad, roce o golpes. La respiración intensa durante el ejercicio también puede resecar más la mucosa y aumentar el riesgo de sangrado.
- Dolor de cabeza o presión en la cara: si hay sinusitis asociada, puedes notar molestias en la frente, alrededor de los ojos o en las mejillas. La desviación del tabique puede afectar a la ventilación y el drenaje de los senos, causando sinusitis, que puede provocar dolor de cabeza o presión facial.
- Cambios en el olfato: el bloqueo del flujo de aire dificulta que las moléculas de olor lleguen a la zona olfativa, lo que reduce el olfato. Una desviación grave puede impedir que las moléculas de olor lleguen a esa zona.
- Rinitis o sinusitis crónica: la desviación afecta a la ventilación y el drenaje de la nariz, lo que favorece las infecciones de los senos, con mucosidad, goteo posnasal y empeoramiento de la congestión. La desviación del tabique afecta a la función nasal normal y favorece la rinitis o sinusitis crónica.
- Problemas de sueño: la congestión prolongada altera el sueño, favorece las ojeras e incluso puede llevar a apnea del sueño (ronquidos).
- Respirar por la boca sin darte cuenta: causa boca seca y dolor de garganta.
Causas frecuentes de la desviación del tabique
Factores congénitos
- Presión durante el parto: durante el parto, la nariz del bebé puede comprimirse y desviar el tabique. Algunas personas nacen con ella —puede formarse durante el desarrollo en el útero—, pero al principio puede no dar síntomas.
- Desviación por el desarrollo: en la pubertad o durante el crecimiento infantil, el hueso y el cartílago nasales crecen a ritmos distintos, lo que hace que el tabique se curve poco a poco.
Factores adquiridos
- Lesiones: un golpe en la nariz, una caída, una pelea o una lesión deportiva pueden desplazar el tabique y torcer la nariz.
- Enfermedades nasales crónicas: la rinitis, la sinusitis, la rinitis alérgica y otras enfermedades nasales crónicas pueden afectar a la estructura interna de la nariz, causando o empeorando la desviación del tabique.
- Malos hábitos: hábitos como hurgarse la nariz en la infancia también pueden causar desviación del tabique.
Lectura recomendada: Las causas de la congestión nasal reveladas: ¿por qué solo se tapa un lado?
Diagnóstico y exploración de la desviación del tabique
Historia clínica
Exploración nasal
- Rinoscopia: el médico usa un espéculo nasal para observar la estructura interna de la nariz y valorar el grado y la ubicación de la desviación.
- Endoscopia: el médico usa un endoscopio para examinar más a fondo la cavidad nasal y los senos y descartar otras afecciones, como pólipos nasales o sinusitis.
Otras pruebas
- Prueba de resistencia nasal: mide la resistencia al flujo de aire en la nariz para valorar la gravedad de la congestión.
- Radiografía o TAC: en algunos casos, el médico puede recomendar una radiografía o un TAC para conocer con más detalle la estructura de la cavidad nasal y los senos.
Opciones de medicación y cirugía para la desviación del tabique
Medicamentos
- Sprays nasales: como los sprays de corticoides, que reducen la hinchazón de la mucosa y mejoran la respiración.
- Antihistamínicos orales: alivian la congestión, la mucosidad y otros síntomas de la rinitis alérgica.
- Reguladores del moco nasal: indicados para personas con síntomas leves.
Cirugía
- Septoplastia: para personas con síntomas evidentes que afectan a su calidad de vida; el objetivo es devolver el tabique desviado al centro.
- Cirugía tradicional: se hace una incisión a aproximadamente 1 cm del extremo del tabique, se separan el cartílago y el hueso del tabique y se retira el cartílago desviado bajo visión directa, conservando un soporte de cartílago en forma de L para mantener la estructura de la nariz. En principio se completa en una sola intervención; después se fija con puntos y se reducen los cornetes inferiores agrandados.
- Septoplastia endoscópica: con anestesia local o general según el caso, se introduce un endoscopio hasta la zona desviada para corregir el tabique con precisión y resolver la congestión de raíz. Reduce el sangrado, acelera la cicatrización, conserva la función de la mucosa y reduce el dolor. Sangra menos que la cirugía tradicional, dura alrededor de una hora, la anestesia es breve y duele menos después, así que te recuperas rápido y vuelves pronto al trabajo.
- Rinoplastia funcional: puede mejorar a la vez la función respiratoria y el aspecto (como una giba, una nariz torcida o una nariz plana). La intervención valora a fondo la estructura completa —tabique, huesos nasales, fosas nasales y punta— y hace ajustes globales. Puede combinarse con injertos de cartílago costal propio, reconstrucción del dorso nasal y modelado de la punta; la ventaja es mejorar tanto el aspecto como la función, las proporciones faciales y la congestión.
Recuperación y cuidados tras la cirugía de tabique
A tener en cuenta tras la cirugía
- Descanso: descansa bien tras la cirugía y evita el ejercicio intenso y el trabajo físico pesado.
- Limpieza nasal: el médico puede recomendarte lavar la nariz con suero salino para mantenerla húmeda y limpia.
- Medicamentos: toma los medicamentos, como analgésicos y antibióticos, según las indicaciones del médico.
- Evita los irritantes: evita fumar, beber y los olores fuertes para reducir la irritación de la nariz.
- Revisiones periódicas: acude a las revisiones que te indique el médico para controlar la recuperación.
Consejos de cuidado tras la cirugía
- Mantén la nariz hidratada: usa un humidificador o pon un cuenco con agua en la habitación para aumentar la humedad.
- No te suenes con fuerza: suénate con suavidad y sin fuerza excesiva para evitar sangrados.
- Alimentación: come alimentos ligeros y fáciles de digerir y evita los picantes o irritantes.
- Sueño: eleva la cabeza al dormir para reducir la congestión.
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